Concentrador de oxígeno: cómo funciona y cómo cuidarlo
El concentrador toma el aire del ambiente, separa el oxígeno y te lo entrega listo para respirar a través de la cánula. Funciona enchufado a la corriente, sin necesidad de recargas.
¿Cómo funciona?

Cómo usarlo, paso a paso
- Encendé el equipo desde la tecla.
- Regulá el flujo a la cantidad de litros que te indicó tu médico (litros por minuto).
- Conectá la cánula nasal a la salida de oxígeno.
- Si tu equipo tiene humidificador, revisá que tenga agua antes de usarlo.
- Al terminar, apagalo desde la misma tecla.
Cuidados
- Ubicalo en un lugar ventilado, separado de la pared unos 20-30 cm.
- Limpiá el filtro de aire con regularidad (te mostramos cómo en la entrega).
- Mantenelo alejado de estufas, velas u otras fuentes de calor.
- No lo tapes ni le impidas la ventilación por los costados.
- Si notás un sonido distinto al habitual, contactanos antes de seguir usándolo.
Preguntas frecuentes
¿Hace ruido?
Es un ruido bajo y constante, similar al de un ventilador chico. La mayoría de nuestros pacientes duerme sin problema con el equipo andando.
¿Qué pasa si se corta la luz?
El concentrador necesita electricidad para funcionar. Si tu zona tiene cortes frecuentes, te recomendamos tener un tubo de oxígeno como respaldo — consultanos por esa combinación.
¿Puedo usarlo mientras duermo?
Sí, está pensado para uso continuo. Solo asegurate de tenerlo en un lugar ventilado y con el flujo que te indicó tu médico.
¿Cuánto consume de electricidad?
Es un consumo moderado, similar al de un electrodoméstico chico. Si querés el dato exacto de tu equipo, consultanos.
